
Los tatuajes en 3d son una auténtica pasada. Muchas veces pensamos que cualquier cosa es 3d, pero de los estilos de tatuajes que encontramos en la actualidad, hay unos que destacan por el trabajo en el volumen y la iluminación. No es que el resto de tattoos no tengan volumen, es que los tatuajes en tres dimensiones se proyectan en la piel de tal forma que su perspectiva y las sombras engañan al ojo. ¿Entiendes la diferencia?
Podemos echar un vistazo a la historia del tatuaje y ver cómo ha ido evolucionando tanto la técnica como las tendencias, tornando de lo plano a lo fotográfico. En el caso de los tattoos 3d hay una vuelta de rosca más, ya que la sofisticación de su concepción es bastante peliaguda. Además de tener en cuenta los factores normales en un tatuaje, hay que pensar en cómo provocar ese efecto que parece salir de la piel, principalmente proyectando de forma estratégica y muy inteligente las sombras proyectadas y los reflejos.
Realmente los tatuajes en 3d son un buen argumento para rebatir a aquellos que dicen que el tattoo no es arte y que no es más que una práctica para moteros, marineros y presos. Los tatuajes tridimensionales dejan con la boca abierta a cualquiera.



























































