
Nos cansamos de ver este estilo en los últimos años. Este tipo de diseños parecen hechos con un pincel más que con una aguja. Se caracterizan por sus colores y la forma en que están plasmados en la piel: fusionados de manera “acuosa”, mostrando la transparencia clásica de las acuarelas.
Es importante que si te querés hacer un tatuaje de este estilo, busques un artista que se especialice en watercolor porque no es una técnica fácil de lograr. También es importante prestarle atención a la calidad de las tintas. Claro que estos consejos son válidos para cualquier tatuaje, pero como el watercolor juega con las transparencias y no está delimitado por líneas negras definidas, tiende a desvanecerse con el tiempo más fácilmente que otro tipo de trabajos.








